Estaba atrapado en el desierto a punto de morir: no imaginó quién bajaría del cielo para levantar su carga
El sol implacable del mediodía caía como plomo fundido sobre las llanuras interminables, convirtiendo el desierto en un horno silencioso y mortal. Don Elías, un anciano de setenta años con el rostro curtido por una vida de trabajo duro, yacía inmovilizado sobre la arena hirviente. Un inmenso tronco, que había Leer más









